Berlín Vegano

¡Holi!

Bueno, a mi reciente vuelta a España me estoy encontrando con mucha gente que me pregunta acerca de la comida en Berlín. Por ello, se me ha ocurrido hablar un poco de lo que supone ser intolerante a la lactosa / vegana / vegetariana en esta ciudad, y alguna que otra cosa que me ha llamado la atención.

Empezando por el tema del veganismo... en España no lo sigo a rajatabla. Todo el mundo sabe que me encanta el pescado y las condiciones a las que se accedía a él en casa eran muy específicas, así que estoy “malacostumbrada” a lo de primerísima calidad hahaha me pasaba lo mismo con las verduras y hortalizas.
Simplemente sustituí la carne de cerdo y ternera (que mi cuerpo digiere a pedales cuesta arriba), pero poco más cambios hice en mis hábitos en este último par de años.
Por la parte de intolerante a la lactosa; puedo tomar yogures y algunos tipos de queso (otros me veía en la obligación de consumirlos a otras horas que no se acercaran a la noche porque la acidez era corrosiva) y hace casi 10 años que tomo leche de soja o de origen vegetal.

Y después de este escenario, ¿qué supone el venirme a esta ciudad? Pues no se me ocurre otro término más correcto que paraíso.

Además de haber muchísima más variedad, los precios son increíblemente baratos: ¿imagináis comprar una porción de ¼ de queso vegano a 3€? Pues aquí no hay que imaginarlo.



La presencia de los productos veganos (así como productos sin azúcares/gluten/lactosa/etc) en los supermercados está totalmente asimilada, y esto se nota en la organización de los productos.
No están aparte, sino que están incluidos en la propia sección (por ejemplo, en la zona de ensaladas venden hummus, seitan, tofu, wakame, hamburguesas, salchichas veganas...; en la zona de lácteos está la sección sin lactosa, la sección de soja, etc). Todo ello especificado con etiquetas que informan de estas distinciones.
Sinceramente, da gusto no tener que buscar muchas veces mercados de tipo ecológico o específicamente veganos para cosas de diario.
Hace unas semanas fui a comprar queso en lonchas y me sorprendió descubrir que lo que menos hay es queso corriente y moliente, diría que el 90% de la sección se componía de quesos sin lactosa (cuyo precio es raro que suba de los 2€ el paquete) y queso vegano.
Os podéis imaginar los atracones de queso que me estoy dando, por 0,99€ y sabiendo que no me va a repetir lo más mínimo hahaha

En general los productos para alérgicos/intolerantes están más extendidos, son más asequibles y tienen más variaciones. Hace poco probé el hummus con sabor paprika y está buenísimo.
Y si hablamos de yogures, me sorprendió descubrir que la marca Alpro (que ya consumía en España) ofrece en realidad más productos, como por ejemplo mantequillas sin lactosa y yogur de soja con textura de griego en formato bote de medio kilo.
Y yo sin saber que vendían esta maravilla.

Lo que me llamó la atención es la organización de los tickets de la compra.
Aparentemente en caja todo se desenvuelve exactamente igual que en cualquier otro sitio, pero una vez echas mano de la lista de cosas que has comprado, te das cuenta de que hasta ahí se especifica de qué sección provienen, sin importar el orden en el que hayan sido pasadas por el lector de código de barras.
Esta es una de esas situaciones en las que te das cuenta del nivel de orden de este país, que por cierto, lejos de resultar cuadriculado (de momento) he de decir que proporciona cierta tranquilidad.

Así que esto ha supuesto el mudarme aquí, pasarme al veganismo (que ya tenía claro que iba a hacer una vez instalada). Me apena la posibilidad de que este tipo de productos tarden en normalizarse/extenderse en España, espero que las cosas vayan cambiando con el tiempo.

¡Muchas gracias por leerme! De nuevo, si hay algo en lo que tengáis duda o simplemente queráis opinar, dejad vuestro comentario en la sección de abajo ó por alguna red social.

Tschüss meinem Freunden!



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